miércoles, 25 de marzo de 2015

Botón...

A pesar de que el agua estaba totalmente congelada, la piscina estaba llena, hecho que es de agradecer. Un segundo, dos segundos, lanzamiento de cabeza… cuando llega al fondo de la piscina sus manos van palpando el suelo, buscando... Y allí está, un pequeño botón camuflado entre los azulejos del fondo. No hay vuelta atrás, sólo queda apretarlo, y de un segundo a otro todo ha cambiado, absolutamente todo.
No dudo que haya que lanzarse de nuevo la piscina, espero que en esa ocasión esté un poco menos fría...




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