martes, 19 de agosto de 2014

Actitud...

A mi no me gustan las vacaciones así... Me gustan después de que los últimos seis meses hayan sido a muerte, con la sensación de "paro o me va a dar algo"... Pero este año las cosas no han sido así... Aún así me voy con ganas, pensando que septiembre vendrá cargado de miles de cosas y de proyectos, algunos ya en marcha, otros en el horno... Pensando, ideando... Porque siempre hay que tendré un plan B... No vaya a ser que las cosas en el mundo editorial se retrasen un poco (espero que no mucho, las esquinas de casa ya están muy redondeadas...) ... Siempre con ganas... Porque si no hay actitud, no hay nada... 

jueves, 14 de agosto de 2014

Eran amarillas ...

Cuando aquella noche caí vestida al agua, no me preocupó en absoluto mi ropa.... Sólo mis flamantes botas amarillas.... Creo recordar que grité algo semejante a "No, con botas no" pero dio igual, caí vestida, con botas... Amarillas... Y fue lo que más me preocupó de la noche... Hoy, que echo la vista atrás, pienso que aquella noche hubiera supuesto un cambio radical, una locura... Y en ocasiones me pregunto qué habría sucedido si yo, en lugar de tener la cabeza (mojada) sobre los hombros me hubiera puesto todo por montera y hubiera dicho que sí (o que no, según se mire)... No tengo ni la menor idea, pero no me arrepiento... Las cosas tienen su razón de ser, a veces incomprensible, pero su razón. Y si hoy él me volviera a tener en el borde de la piscina con mis botas puestas (amarillas o de cualquier otro color), sólo diría... "No, con botas no"... 

lunes, 11 de agosto de 2014

Abro la nevera...

Abrí la nevera y en una de las baldas estaban perfectamente ordenadas... todos medicamentos inyectables que han sido compañeros de viajes durante muchos años... y los miré... y por alguna razón que desconozco, las lágrimas comenzaron a correr por las mejillas, y no una, ni dos... de repente aquello se convirtió en un torrente... que no podía parar. Y allí se quedaron. Cerré la nevera, cerré la maleta y agarré carretera...
Debía ser un aviso, o algo semejante... porque una avispa tuvo a bien dejarme un regalo en forma de picadura...Y no, no llevaba inyectables... sólo pastillas que mitigaron algo el efecto... Aún hoy me pica, me escuece, me molesta, me duele... pero no he recurrido a los de la nevera... y me alegra mucho... cumplí (ya hace un tiempo) los 40 y mis pulmones mejoraron, me retiraron medicación (llevo 7 meses), dejé la pasta y soy adicta a las naranjas... para que veas...