domingo, 8 de diciembre de 2019

Relaciones casi imposibles

 Me gustan los cortes de helado, esos con galletas, me gustan mucho, pero mucho. Aún así no los comería constantemente. Me acabo de comer el último que me quedaba en el congelador. Llevaba ahí desde verano.Y no es que yo me los racione, sino que simplemente mi relación con el dulce es bastante distante… Y solo en momentos especiales mi cuerpo me dice “come algo dulce“, y allí voy, con mi corte. Pasarán meses hasta que me coma otro, es más, el día que tenga ganas ni siquiera tendré existencias en el congelador. Pero bueno, cualquier día compraré uno, de tres sabores, lo volveré a meter en la nevera porque me aguantará, al menos, hasta la primavera .

lunes, 25 de noviembre de 2019

Joder, dos semanas...

 Mañana hará dos semanas (joder, dos semanas ya, esto suena muy a vieja… “Cómo pasa el tiempo“), que a primerita hora de la mañana decidí hacer una reverencia y aterrizar de forma nada sutil con mis rodillas (bueno, mejor dicho, con una de ellas) en un suelo empinado, encrespado, y un poco de hormigón. Sigo teniendo un color verdoso nada agradable, esto mejora  pero demasiado despacio. Como me pase varios días más sin ir al gimnasio, me va a estallar el melón. Lo único que parece que se me ha multiplicado el trabajo... Que de repente todo el mundo ha pensado que hago unas cosas estupendas (y yo  agradecida a más no poder). Y me he cortado el pelo, pero cortado. Pero oye, que esto crece.  Y me equivoco, me equivoco muchísimo. Y hoy más que nunca. Pero si no hago las cosas como las siento, creo que dejo de ser yo.

lunes, 4 de noviembre de 2019

y el consiguiente cabreo....

 En este país tenemos un verdadero problema de efectividad. He tardado varías llamadas telefónicas (de 3/4 de hora cada una, puesto que las cosas de palacio van despacio) y remitir tres mails para que me cambien un número de cuenta. Algo tan sencillo como entrar  en el sistema y hacer el cambio. Pues no, esto lleva consigo mi pérdida de trabajo de varias horas, sin contar con las del susodicho “operador“ que, por supuesto, hace su trabajo mal.
Si todo hubiera estado solucionado desde el primer momento, todo fluiría....
Pero si tenemos en cuenta que esta misma acción la he tenido que hacer con varias empresas distintas, el empleo de horas, tiempo, esfuerzo y cabreo, se va multiplicando exponencialmente.
 Vamos, que si todo el mundo hiciera el trabajo a la primera, sin necesidad de dar vueltas y más vueltas, nos iría mejor como país. Pero no, así seguimos.
Y ahora es que no tengo ganas de hablar del voto por correo, porque eso está siendo otro periplo…
Sigo pensando que no, no avanzamos. Y si seguimos así, no vanos a avanzar nunca ...